24 feb 2010

· . Mi practica



El objetivo del budismo es que cada persona desarrolle su ilimitado potencial, valorando al máximo su propia vida y la de los demás. La práctica de la filosofía budista permite al individuo una transformación positiva desde lo más profundo de su ser, hasta transformar el temor en coraje, las dudas en sabiduría y el egoísmo en misericordia. Nichiren, fue un monje budista que vivió en el siglo XIII en el Japón, quien afirmaba que todos los individuos tienen el potencial de iluminarse en su vida presente y que la práctica budista es un vehículo para el fortalecimiento individual.

Cada persona tiene dentro de sí el poder de sobreponerse a los inevitables desafíos de la vida, de vivir una vida de valor y llegar a ser una influencia positiva en su propia comunidad, en la sociedad y en el mundo. Esta filosofía tiene sus raíces en las enseñanzas de Shakyamuni (Siddartha Gautama), el fundador histórico del budismo quien vivió en la India hace unos 2.500 años. Sus enseñanzas fueron registradas como sutras y se propagaron por toda el Asia, dando lugar a distintas y numerosas escuelas del Budismo. Nichiren vivió durante una época turbulenta de inestabilidad social y desastres naturales. La gente común, en especial, sufría enormemente en esta ruda sociedad feudal. Alarmado por este estado, Nichiren se dispuso a buscar la solución para el sufrimiento que lo rodeaba.

Después de un exhaustivo estudio de los sutras budistas, se dio cuenta de que la esencia de la iluminación del Buda, y el medio para acabar con el sufrimiento y la confusión social, se encontraba en el Sutra del Loto. Este Sutra afirma que todas las personas, sin importar el género, su capacidad o su condición social, poseen de manera inherente las cualidades de un buda y, por ello, son dignas por igual del mayor respeto.

Tomando como base sus estudios sobre el sutra, Nichiren estableció la invocación de Nam myojo rengue kyo como práctica universal para abrir y manifestar la condición de vida de la budeidad latente en la vida de cada uno. Gracias a nuestros esfuerzos en la fe y en la práctica, la cual incluye acciones inmersas en la realidad de la vida, y sobre la base de la sabiduría y la compasión, se puede llegar a la comprensión de la propia budeidad.

Nichiren creía firmemente que el verdadero objetivo del budismo es capacitar a la gente para vivir en el mundo real y, al enfrentar los problemas, fortalecerse y cambiar sus vidas y mejorar a la sociedad. El budismo de Nichiren es una filosofía que respeta la dignidad fundamental de toda vida y acentúa la profunda conexión entre la felicidad individual y la felicidad de los demás.

El Sutra del Loto es uno de los más importantes textos del Budismo, utilizado ampliamente por religiosos de China, Corea, Japón y otras regiones del Este Asiático. En la India, se lo citaba con frecuencia como el Tratado sobre la Gran Perfección de la Sabiduría.

El budismo enseña que una Ley universal subyace en todo el universo y es la esencia misma de la vida. Podríamos también considerarla como el ritmo fundamental de la vida y del universo.

Nichiren identificó esta Ley o esencia como Nam myojo rengue kyo. El enseñó que llevando a cabo la práctica correcta del budismo, cualquier persona puede lograr que su vida armonice con la extensa vida del universo y, como resultado, ser capaz de experimentar mayor sabiduría, valor, fuerza vital y misericordia (las cualidades de esta esencia de la vida). Esto es, prácticamente, lo que significa manifestar la budeidad o una condición de vida iluminada.

Los que practicamos este budismo utilizamos la práctica budista para enfrentar sinceramente los desafíos de la vida diaria y triunfar sobre ellos, con el objeto de que lleguemos a comprender, y también a manifestar el profundo potencial que yace en nuestro interior, y así cumplir con el insustituible propósito en la vida, que es llegar a tener la convicción de que este proceso de transformación espiritual interior conduce no sólo al fortalecimiento del individuo, sino que es la vía más segura para dirigir la energía de la humanidad hacia la creación de un mundo próspero y pacífico.

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